Días de cero condiciones que estremecen mis principios mas obsesos
tardes de calurosa inquietud que brindan un acogedor refugio a mis más básicos placeres.

Enclaustrado en mil dudas que se deslizan por las ventanas de un horizonte lejano, aprisionados, confundidos y lastimados.

La temporada ha iniciado, un ciclo continuo de noches estrelladas y arrebatadas oportunidades. Situaciones donde  la fogata de mil y un pensamientos colindan con la desesperación de un niño ausente.

La satisfacción es aun un escenario frágil, en donde mi voz ahogada, busca con temor un eco de consuelo, y las rojas paredes que decoran el limbo de mi destino reflejan la pasión con la cual me atrevo a desafiar a la incertidumbre de una vida exhibida pero no ofrecida.

Tan ágil como esquiva
Tan frágiles como espinas
Ninguna medalla puede devolver
los aires que ambos surcamos.

Recuerdas cuando el reloj cruzaba sin mediar
cuando los sueños se creaban y desplegaban
en ese atardecer que prendido mirabas
con tus pequeñas gafas de opacos cristales,
cargados de tiempo y momentos.


Gracias por el itinerante océano que dejamos atrás y que hábilmente
dibujaste con el interés en un futuro innecesario pero cautivador.

Gracias.